Naturismo gallego: mejores destinos donde practicarlo

Quienes disfrutan de la naturaleza sin complejos son bienvenidos en Lugo, Coruña o Pontevedra. El número de calas y playas nudistas en galicia supera las cuarenta, siendo una de las comunidades predilectas para la práctica del naturismo. Este movimiento cuenta con bastante tradición aquí, como demuestran iniciativas históricas como «Tetiñas Free» o la creación de NaturiGal en los años ochenta.

El nudismo es completamente legal en Galicia, y uno de los mejores destinos para liberarse de las prendas y sentir la brisa marina en la piel es la playa de Barra. Este oasis de Cangas do Morrazo, ubicado al sur de Cabo Home, ofrece setecientos metros de arena fina y aguas de color turquesa. Su entorno de dunas y bosques de pino garantiza la privacidad que el público naturista más valora.

Las piscinas o pozas naturales del río Pedras, en Puebla del Caramiñal, también atraen a un buen número de viajeros nudistas a lo largo del año. Estos «jacuzzis» al aire libre cuentan con cascadas y toboganes de piedra alejados de miradas indiscretas. Sin duda un remanso de tranquilidad en lo profundo del bosque gallego.

Carreirón, Lontreira, As Margaritas y otras playas de la isla de Arosa tienen renombre entre los seguidores del naturismo. Su atractivo reside en el aislamiento de estos espacios naturales, sumado a una red de senderos donde el nudismo está permitido, si bien no oficialmente.

En Dumbría, las Pozas de Carboal combinan cascadas y piscinas naturales, rodeadas por una vegetación atlántica que garantiza aislamiento e intimidad. El turismo masificado no transita por sus alrededores, circunstancia que favorece la discreción.

De regreso al Parque Nacional de las Islas Atlánticas, la playa de Figueiras es otro enclave frecuentado por naturistas, pese a no ser oficialmente nudista. La riqueza faunística y las aguas cristalinas configuran un escenario privilegiado donde desinhibirse y disfrutar de libertad.